Sobre el MDMA, o éxtasis, como lo quieras decir, os hemos explicado bastantes cosas. Podéis leer algunos artículos “diferenciando” entre la presentación en pastilla o en cristales o sobre algunas medidas de reducción de riesgos si se ha decidido consumir esta sustancia. Y, en cuanto a cuál es el contenido de las pastillas, hace años nos hicimos eco de un estudio -que había durado 10 años- donde se analizaba el contenido de 27.000 pastillas. Y como las drogas no son algo estático, sino que puede cambiar en el tiempo, hoy nos volvemos a preguntar, ¿qué contienen las pastillas de MDMA?

La entidad de referencia sobre drogas Energy Control tiene un servicio de análisis de sustancias. En este servicio, analizan muestras que envían personas consumidoras que quieren saber qué contiene la sustancia que ha adquirido. Gracias a los resultados que publican periódicamente, y que puedes consultar aquí, podemos conocer qué contienen las pastillas de MDMA. Si bien es cierto que se basa “solo” en las muestras analizadas, podemos hacer una extrapolación más o menos generalizada en cuanto a nuestro entorno como mínimo.

La pureza

Por pureza, como os debéis de imaginar, entendemos la cantidad de sustancia (en el caso del MDMA, expresada en miligramos) que contiene la muestra.

En el gráfico que os mostramos, se puede observar como la pureza tiene una tendencia decreciente. Es decir, las muestras analizadas cada vez son menos puras, conteniendo menos MDMA. Este descenso se ha producido sobre todo en la segunda mitad del 2025, puesto que durante el final del 2024 y la primera parte del 2025 la pureza se había mantenido más o menos estable, incluso con un ligero aumento. Pero como veis, durante el tercer y cuarto trimestre del 2025 esta pureza disminuye de manera muy considerable (de los 187,75 mg a los 170,88 mg).

¿Y qué nos indica todo esto?

En primer lugar, nos confirma que el mercado es cambiante y que no hay que confiarse en cuanto a la pureza. A pesar de que ya lo sabíamos, diferentes pastillas pueden tener dosis diferentes, en un periodo de tiempo relativamente corto, quizás entre una compra y otra. Y a pesar de que, a corto plazo la pureza está descendiendo, en la serie histórica sabemos que la pureza está aumentando, o sencillamente que está muy alta: así pues, una sola pastilla puede ser una dosis demasiado elevada. En este sentido, si se tiene pensado consumir, la mejor recomendación es poder partirlas, machacarlas y hacer bombetas para repartir las dosis de manera más igualitaria, y reducir la cantidad que se toma, y, por tanto, también los riesgos.

Y en segundo lugar, quiere decir que ¡hay que ir con ojo con los posibles adulterantes que las pastillas puedan contener!

La adulteración

La adulteración es la presencia de sustancias diferentes a la sustancia esperada, o aquella que se dice que es; en este caso es la cantidad de sustancias diferentes al MDMA que se pueden encontrar en una pastilla.

Cómo se puede ver en el gráfico superior, (de color verde las muestras que solo contienen MDMA, en amarillo las que contienen MDMA y otras sustancias y en naranja las que no contienen MDMA) las diferencias entre las pastillas con o sin adulterantes se mueven en un margen de 8 puntos porcentuales. Es decir, en un año se ha pasado de un 97,6% de las pastillas analizadas que solo contienen MDMA, a un 91,8% (con un nivel mínimo de 89,82% durante el primer trimestre del 2025).

Cómo decíamos, se trata de un mercado cambiante: la cantidad de muestras que contienen MDMA y otras sustancias y las que no contienen MDMA, es bastante errática y variable. Pero como conclusión, podemos decir que es posible encontrar pastillas vendidas como MDMA que no contienen nada de MDMA. Si bien, es más probable encontrar pastillas adulteradas que pastillas sin MDMA. Y en cualquier caso, la presencia de pastillas adulteradas se mueve en un margen entre el 2,34% y el 8,98%, y las pastillas sin MDMA entre el 0% y el 3,54%.

Los adulterantes

En cuanto a los adulterantes que contienen las pastillas, los principales detectados son la cafeína con bastante diferencia, el 4-CMC y el 2C-B, la metilona y la N,N-Dimetilpentilona, y en menor medida otras sustancias, especialmente las que se conocen como Nuevas Sustancias Psicoactivas.

Más allá de la curiosidad, la presencia de adulterantes no solo nos indica que pueden aparecer efectos de estas otras sustancias -especialmente cuando no hay presencia de MDMA,- que no son deseados, sino que hay posibilidades de interacciones entre estas sustancias, con riesgos que generalmente desconocemos.

Qué hay que tener en cuenta?

Las implicaciones que tienen todos estos hechos se pueden resumir en que más allá de los datos, las pautas básicas de reducción de riesgos en el consumo de MDMA siempre serán la mejor de las prácticas si se ha decidido consumir. Las drogas son un fenómeno cambiante, ¡confiarse no es una buena idea!