El óxido nitroso, N2O o gas de la risa es una droga con afectos anestésicos y disociativos. Es un gas incoloro, con un olor y sabor agradable y dulce, que se presenta habitualmente en formato de gas comprimido en pequeñas cápsulas, que se suelen descargar en globo.
Quizá has visto a alguien tomándolo en algún parque o plaza, en las fiestas del pueblo o te han hablado de ello últimamente y te preguntas como funciona, así que te lo explicamos.
¿Qué hace?
Tiene propiedades anestésicas (se pierde -de manera reversible- la sensibilidad en general y se puede llegar a perder la conciencia), analgésicas (pérdida de la sensibilidad -de manera reversible- para el dolor) y disociativas (sensación de desconexión con el entorno externo, los propios sentidos y la conciencia). Por sus propiedades anestésicas y analgésicas, se utiliza en el ámbito sanitario, eso sí, mezclándolo con oxígeno. También se utiliza en el ámbito de la gastronomía para hacer espumas, o en el ámbito del mundo del motor para aumentar la potencia de los motores.
¿Cómo se consume?
La forma de consumo es oral, inhalándolo, y, por lo tanto, llega al sistema nervioso, a través de las vías respiratorias. Debido a su composición se absorbe rápidamente y sus efectos se notan en cuestión de segundos y duran unos minutos.

¿Qué efectos provoca?
Los efectos deseados tienen que ver con el efecto depresor del sistema nervioso, es decir; relajación y sensación de tranquilidad. Pero también actúa como analgésico, aportando sensación de evasión y desconexión, alteración del grado de consciencia, disociación, o el efecto que le da nombre: una risa física descontrolada y cierta sensación de euforia.
Pero, por otro lado, también puede provocar efectos no deseados. Estos tienen que ver con el aumento del riesgo de accidentes, quemaduras en las vías respiratorias, náuseas y vómitos. En usos que perduren en el tiempo pueden aparecer otros efectos no deseados de mayor gravedad.
Cómo reducir daños/riesgos
Si es la primera vez que consumes, al igual que con cualquier otra sustancia, es importante consumir primer una pequeña dosis (más pequeña que el resto de la gente, o de lo que te recomiendan) y hacerlo en un espacio de confianza. A partir de ahí, esperar a ver qué efectos nos provoca y después, seguir decidiendo.
Para evitar las caídas, es recomendable hacer el consumo sentada o apoyada. Además, como es posible que se llegue a perder brevemente la conciencia (mucho cuidado con esto), ¡evita hacerlo a solas!
Para evitar las quemaduras es importante no inhalar el gas directamente desde la cápsula porque sale a temperaturas muy bajas, provocando quemaduras por congelación de los labios, la boca, o las vías respiratorias. Además, vigila con las manos también.
Es importante no aguantar el gas mucho tiempo en los pulmones, y hacer respiraciones profundas antes de consumir y también después, para evitar la asfixia por falta de oxígeno. El óxido nitroso en sí mismo no afecta a las neuronas, pero la falta de oxígeno que provoca si que lo hace, así que cuidado con esto.
No lo mezcles con otros depresores (como por ejemplo el alcohol o los opiáceos) ya que se potencian los efectos depresores (falta de coordinación, flojera, bajada del ritmo respiratorio, etc.).
Evita consumir habitualmente, y espacia los consumos en el tiempo, ya que hacerlo de manera muy continua puede provocar falta de vitamina B12; cuando tenemos carencia de ésta se pueden producir problemas neuronales (afecta a la medula espinal) como que se duerman constantemente las extremidades (neuropatía). Si habitualmente ya tienes déficit de esta vitamina, estate más atenta a esta situación (por ejemplo, es común entre personas con anemia y en personas veganas).


