Vivimos rodeadas de estereotipos, y las drogas en general, y el alcohol en particular, no escapan. ¿Qué beben los chicos? ¿Y las chicas? ¿Se bebe el mismo alcohol? ¿El género afecta a nuestros gustos?

Series y películas

Si debemos responder según lo que dicen las series o las películas sobre el alcohol quizás vemos la típica imagen de un hombre, protagonista de nuestra serie preferida, bebiendo un whisky antes de acostarse; o un grupo de chicas bebiendo una copa de vino mientras hablan de “sus cosas”; o un grupo solo de chicos bebiendo una cerveza mientras miran el partido, ya sea en el estadio o por la tele; o una chica que decide beber aquel combinado porque quiere “ahogar las penas”; o un chico joven haciéndose un chupito de vodka mientras contiene la ira.

Hombre vestido elegente beviendo alcohol

Imagen clásicade un hombre «de éxito» beviendo un vaso de whisky

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Y la publicidad no se aleja de estos estereotipos. Por un lado, podemos ver a chicas bebiendo un vermut mientras recuerdan un amor fugaz; ginebras rosas con una estética del embalaje muy “femenina”; una chica disfrutando de una elegante copa de vino; una mujer elegante que es invitada por un hombre a tomar una copa… Y, por el contrario, anuncios espectaculares de ginebra asociados a la elegancia masculina; hombres en medio de la selva en busca de los sabores más profundos de la bebida; dos hombres caminando entre nieblas unidos en la complicidad de un buen whisky.

Los estereotipos

Evidentemente, hay quien tiene el prejuicio de que el paladar de los chicos “aguanta” mejor los sabores fuertes, mientras que el de las chicas “prefiere” bebidas de gusto más suave. ¿Pero por qué decimos que son prejuicios? Es cierto que el alcohol no afecta a todas las personas por igual (como el resto de sustancias, depende también de la persona y el contexto). Ahora bien, lo que sí cambia mucho es la mirada social en relación con la bebida, según si quien bebe es un hombre/chico o una mujer/chica.

Beber alcohol y transgredir ciertas normas sociales es algo que se ha asociado tradicionalmente (y permitido) mucho más a la masculinidad. Cuando una chica bebe alcohol y transgrede con el comportamiento que se espera de ella, rompe con más estereotipos que los chicos y se la juzga más.

Estos estereotipos tienen que ver, por ejemplo, con relacionar la masculinidad con la fortaleza, la ira, la obligación de aguantar más, el riesgo… Mientras que de ellas se espera: la debilidad, el cuidado de los demás, evitar el conflicto, prever mejor los riesgos… Evidentemente, esto no es así con todas las personas, hablamos de mandatos de género que a veces se interiorizan incluso sin ser demasiado conscientes de ello.

Pero es un ejemplo de ello cuando se relacionan las bebidas alcohólicas de mayor graduación con los chicos y aquellas bebidas de menor graduación o sabor más dulce con las chicas; ¡como si el género marcara la sensibilidad de nuestro paladar!

Vasos con distitas bebidas alcohólicas

Fotografía de diferentes vasos con bebidas de diferentes graduaciones.

Cómo no todo el mundo piensa así, la publicidad, las series y las películas también se están adaptando a los cambios sociales, pero todavía vemos muchas imágenes que refuerzan estos prejuicios, que no solamente refuerzan las diferencias entre géneros, sino que perpetúan la discriminación y con esta, la estigmatización.

Pero ¿y nosotros? ¿Reproducimos también estas ideas sin prestar atención o nos lo trabajamos para romper con todos estos estereotipos?