Los patrones oscuros son un conjunto de técnicas de diseño que tienen un impacto en nuestra experiencia digital. ¿Te ha pasado que te encuentras jugando a un juego que te encantaba, pero no te lo estás pasando demasiado bien? ¿Que te agobias si no juegas, pero jugando también? ¿Qué sientes que tienes cosas pendientes de hacer en el juego, y te cuesta quitártelo de la cabeza mientras haces otras cosas? Pues podría tener que ver con estos patrones.
¿Qué son y que buscan los patrones oscuros?
Los patrones oscuros (o patrones de diseño engañoso) se encuentran diseminados por todo el ecosistema digital, en todo tipo de entornos digitales que se usan en el día a día: en apps, servicios de stream, videojuegos, servicios de compra o redes sociales. Se trata de diferentes técnicas de diseño que buscan manipular las decisiones de las personas usuarias para que realicen una acción determinada que quizás no es “racional” y puede comportar impactos o consecuencias negativas. Estos patrones buscan beneficiar a quien diseña o desarrolla estos entornos digitales, pero a costa de quien los utiliza.
Lo que pretenden estos patrones, si tenemos que generalizar, es que gastes lo máximo en la plataforma. No estamos hablando sólo de dinero, sino especialmente de tiempo. Y en los videojuegos, cuanto más tiempo pasamos, mejor.

Hoy en día, las plataformas de videojuegos no calculan su valor y beneficios sólo teniendo en cuenta las ventas, ni siquiera en el volumen económico de todas las microtransacciones que se realizan (es decir, el beneficio económico que extraen directamente de su clientela).
En el nuevo modelo que está surgiendo de videojuegos como servicios, el número de personas que juegan y la cantidad de horas que se juega es un elemento muy relevante. Algunas expertas argumentan que esto se debe a que la industria del videojuego también explota los datos que extrae de jugadores y jugadoras (datos variados que recopilan, observan e infieren a partir de su comportamiento, hábitos, etc.), no sólo para “mejorar” el juego sino para hacer que el juego rinda más y extraer más beneficio e, incluso, para vender estos datos a otros.
No se trata sólo de que sepan cuántos años tenemos o desde dónde jugamos, sino que puedan saber qué nos hace reaccionar, qué nos enfada, qué nos emociona, qué nos bloquea, en qué somos influenciables o qué nos hace cambiar el comportamiento o la actitud…
Patrones oscuros psicológicos
Patrones oscuros presentes en los videojuegos, hay de cuatro tipos: monetarios (que son los más estudiados y los más conocidos), temporales, sociales y psicológicos. En este artículo os hablaremos de los últimos, y el resto los iremos abordando en futuros posts.
Los patrones oscuros psicológicos son aquéllos que explotan explícitamente sesgos cognitivos o mecanismos psicológicos que son comunes y habituales entre las personas y que a menudo son difíciles de detectar porque nos parecen funcionamientos “normales”.

Los más comunes son:
- Valor invertido o coste otorgado: Cuando has pasado muchas horas en el juego, consideras que has “invertido” mucho tiempo; cuanto más tiempo hayas jugado, más te costará “renunciar” a esta inversión, que irá siendo mayor cada vez. Si además has desbloqueado objetos raros, logrado metas que tienen prestigio o personalizado el juego, te costará aún más la renuncia.
- Objetivos artificiales y para completar: Los juegos imponen misiones constantes o coleccionables para hacerte sentir que debes completarlos. Que cada día surjan nuevas misiones por las que te otorgan un trofeo o tener una colección de objetos del juego a medias, puede hacer que continúes. Imagínate que sólo te falta un solo objeto y que es muy difícil de encontrar… ¿Puede que te plantees seguir jugando para conseguirlo o incluso comprarlo??
- Ilusión de control: Algunos juegos te hacen creer que eres más hábil de lo que realmente eres o manipulan las reglas para darte ciertas ventajas, porque así te mantienes más tiempo en el juego y te involucras más emocionalmente.
- Recompensas variables: Que el juego proporcione premios aleatorios (es decir, que no podemos predecir) hace que mantengamos la expectativa de conseguir, en cualquier momento, una gran recompensa y, por tanto, seguimos jugando. Esto es especialmente peligroso con las mecánicas que copian los juegos de azar.
- Manipulaciones visuales y sesgos cognitivos: Utilizan colores, diseños y recuerdos recientes para que sobreestimes las posibilidades de ganar y hagas acciones por accidente (como gastar recursos o comprar), etc.
En esta web podréis encontrar ejemplos de juegos que usan estos patrones.

¿Como nos afectan?
Los patrones oscuros pueden afectarnos de diferentes maneras y en mayor o menor medida; hay personas que disfrutarán más completando colecciones y otras que no tanto, pero en cambio, en cuanto salga una nueva misión, estarán a punto. O al que no le interesarán los premios, y menos si salen de una ruleta o loot box, y otros que los buscarán con mucha alegría.
Lo que debemos tener claro es que los patrones oscuros afectan a la experiencia del juego; afectan a su transcurso y cómo te desarrollas, a qué dedicas el tiempo. Especialmente, cuando se trata de los patrones psicológicos, que pretenden que hagamos cosas de forma automática y poco reflexiva, desviándonos de decisiones que podrían ayudarnos más o hacer disfrutar más del juego. Recordemos que el patrón oscuro lo que busca es que escogemos cosas que no elegiríamos si no nos influenciaran y, por tanto, cosas que nos van a la contra.
Además, pueden hacer que inviertas tiempo jugando a juegos o partes del juego en los que realmente no lo estás pasando bien y no estás disfrutando, e incluso que acabes jugando para no pasarlo mal (para no tener cosas pendientes, para no perder “inversión”, para no quedar atrás…). Colectivamente, además, pueden fomentar actitudes y prácticas que no nos interesan en el juego.
Por otra parte, los juegos que funcionan con estos patrones son de los que generan mayor rendimiento económico para la industria, así que este modelo de negocio es el que se hace más popular y habitual, sobreponiéndose a otras formas de juegos y otros tipos de juegos más variados, motivadores y originales.

Y entonces, ¿qué?
Si te gusta jugar, tienes muchas opciones sobre la mesa; deja a un lado los juegos mainstream y que incorporan estos patrones; prueba otros tipos de juegos de desarrolladoras más pequeñas, que sean transparentes con cómo hacen el dinero y con otras mecánicas y lógicas de juego; busca y observa los patrones que te hemos contado a los juegos que te gustan y decide si quieres realizar cambios en tu forma de jugar, etc. Explica este fenómeno a compañeros y compañeras con quien juegas, coméntalo en los foros, si es que participas o pide qué opina tu gamer de referencia, por poner algunos ejemplos.
Si no te gusta jugar, pero te interesa lo que ocurre en el mundo o tienes amistades que juegan, puedes hablar del tema también. ¡Lo que pasa a nuestro alrededor nos afecta de mil maneras!

