Hoy os proponemos otra situación y volvemos a hacernos una pregunta muy sencilla: Y tú, ¿qué harías?
¡Por fin ha llegado la fecha del concierto! Hace mucho que comprasteis las entradas con el grupo y a medida que ha ido acercándose el día el hipe crece y crece. Habéis hablado y re-hablado de mil cosas, cuando os encontráis y también por el grupo que habéis hecho a propósito para la ocasión. Cómo iréis, quién se quedará en casa de quién, qué canciones creéis que sonarán y en qué orden, dónde iréis antes, qué os pondréis, dónde iréis después… Decir que lo tenéis todo planificadísimo es quedarse corto!
Pero estas últimas semanas hay una persona del grupo que no está tan emocionada como al principio. Te ha comentado una colega que está pasando una mala etapa, que ha tenido algunas situaciones complicadas y que no lo lleva demasiado bien a nivel emocional. Pero también dice que todo está bien porque le encanta el grupo y eso le animará fijo.
Y el día del concierto está aquí, os habéis encontrado y todo son risas y nervios. Habéis ido a comer y tomar algo antes de ir hacia el recinto. Y de repente: ¡ya estáis en la cola! Quedan tan pocos minutos…
Hay mucha gente que está haciendo cola también, hay gritos y carreras, gente bebiendo, gente haciendo escándalo… ya ti el ambiente te parece muy divertido, pero ves esa persona, la que no está muy fina en las últimas semanas, que comienza a poner una cara rara.
Aunque le cuesta un poco hablar os comenta que no está bien, que le cuesta respirar y que cree que necesita marcharse.
De repente el grupo se queda en silencio. Le intentáis hacer más preguntas para ver qué pasa, pero veis que esto todavía complica más la situación… y tú tienes bastante claro que está teniendo un ataque de ansiedad.
Tienes el corazón totalmente partido. Hay una parte de ti que te dice que esta persona no puede entrar en el concierto, que hay que hacerle compañía y quizá incluso acompañarla a casa y quedarse para apoyarla. O acompañarla a los servicios médicos y ver qué hacer a partir de ahí. Pero otra parte de ti lleva tanto tiempo con ganas de este concierto y de todo el plan que lo acompaña que sólo pensar en perderse ni que sea una canción te dan ganas de llorar.
En el grupo comienza un debate en el que no se entiende demasiado a nadie y hay posturas muy diversas.
Y tú, ¿qué harías?


