Os planteamos un nueva situación, de estas que a primera vista parecen sencillas pero que pueden ser muy confusas cuando nos las encontramos delante.
Habéis salido com un grup grande de amigos y amigas a las fiestas de un pueblo cercano. La noche comienza tranquila y la música que os interesa todavía no empieza, así que buscáis un lugar para pasar el rato y charlar y poneros al día.
Os colocáis en una zona cercana, un parque donde hay otros grupos de adolescentes y jóvenes, algunos haciendo botellón.
Cerca tenéis un grupo de chicas, muy animadas, que beben a un ritmo bastante rápido.
Va pasando el rato y la zona de botellón es en sí misma una zona de fiesta. La gente habla, ríe, grita… y también hay grupillos tranquilos a su aire. Un grupo de chicos, bastante grande, se une al grupo de chicas que teníais al lado. Parece que se conocen un poco, y empiezan a pasar el rato juntos.
Vosotros entráis y salís de la zona de fiesta, vais a bailar, a dar una vuelta, a ver qué pasa, pero acabáis volviendo siempre a la zona de botellón.

Una amiga comenta que le da un poco de mal rollo el grupo de chicos que habéis visto antes, que las chicas cada vez van más borrachas y ellos van haciendo «bromas» que no le parecen tan «bromas». Otro del grup dice que lo ve todo normal, que no hay nada raro y que está exagerando. Tu no sabes qué pensar…
Cuando se está acabando la fiesta, una de las chicas se encuentra mal y se aparta un poco del resto. Y uno de los chicos la sigue para estar con ella. Otra amiga de ella quiere hacerse cargo de la situación y acompañarla pero también va muy borracha y el chico le dice que ya lo hace él, que siga a lo suyo.
A la hora de irse, el grupo se va deshaciendo y el chico les comenta al resto que ya se ocupa él y se queda a solas con la chica.
En tu grupo discutís si tenéis que intervenir o no, pero no os ponéis de acuerdo. Así que algunas os acercáis para tener un poco más de información.
Cuando le preguntáis a la chica qué quiere hacer, con muchas dificultades os dice que quiere irse a casa. Y cuando le preguntáis si quiere irse con este chico, no sabe decir si sí o si no. Él comenta que ya lo tiene todo controlado, que se conocen y que no se preocupen, que no necesita ni ayuda ni compañía ni que os metáis en el asunto.
Pero a tu hay alguna cosa que no te acaba de dejar tranquila.
¿Qué harías?


