Os habréis fijado que en las entradas de «¿Qué hago si ?« -donde os damos algunos consejos sobre qué hacer si alguna sustancia se nos escapa de las manos- es muy importante el papel de las personas que acompañan. En algunos casos, este papel puede llegar a ser imprescindible. Es interesante saber qué hacer no sólo si pensamos consumir, sino también si compartimos espacios de ocio con personas que consumen aunque nosotros no lo hagamos.

Sin embargo, también es interesante que revisemos, en nuestros grupos de amistades, qué roles tocan si es que pasan estas cosas.

Por ejemplo, es común con el tema del alcohol y la conducción que con las amistades se decida con antelación quién conducirá, porque esta persona no bebe o justamente para que alguien sepa que esa noche no beberá. Esto de no conducir debería extenderse a cualquier tipo de consumo de «sustancias»;) Y es muy positivo cuando se plantea de forma rotativa, o las personas se van alternando.

 

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Pero a menudo no tenemos presentes otros posibles «accidentes» con las sustancias (como un «mal viaje» o una pálida) y, al encontrarse en esta situación, la gente improvisa. Y a menudo, al improvisar, en vez de hacer las cosas como quisiéramos aparecen algunas situaciones «clásicas». Quizás no son situaciones que reconocéis, tal vez sólo os han pasado de forma esporádica, etc., pero vale la pena reflexionar para no encontrarnos en estas, o ponerles remedio 😉

Si «siempre es lo mismo lo que lia«: está bien hablar de ello, pero sobre todo hablar de ello con la persona que toca! Pero no sólo hablar de ello el mismo día, sino unos días después. Comentarle cómo nos hace sentir, qué consecuencias tiene para nosotros. Y ayudar, si queremos, que aprenda a hacer las cosas bien (o que deje de hacerlo si no quiere aprender).

Y también está bien, si hemos hablado con antelación -y más de una vez-, dejar de sacarle las castañas del fuego! Que no es lo mismo contar con las amistades que aprovecharse!

Y si «siempre me toca a mí«: hacer de enfermera? Pues con más razón tenemos que hablar! Y buscar una manera de rotar, de que más personas se encarguen, o dejarlo de hacer!

Una recomendación para reflexionar: no pasemos por alto que puede haber un componente de género! Nos explicamos: a menudo se dice que estas cosas van a caracteres, pero es importante pensar que estos papeles de cuidados generalmente (y decimos generalmente, no siempre 😉 ) acaban recayendo en las chicas. Porque han / hemos sido educadas en estar más pendientes de otras personas, educadas en ser más empáticas, más valoradas cuando se tiene cuidado de los y las demás, a ser las cuidadoras de su novio (o novia)… por muchos motivos !

Sea como sea, si tenemos pensado ir de fiesta, intentemos hacer este par de cosas:

  • nos repartimos las «tareas» y nos organizamos antes!
  • le dedicamos un rato a hablar del tema -con un poco de profundidad y con respeto- con nuestras amistades, para que no se den por supuestos roles que luego nos pueden hacer sentir mal.

¿Qué opinas?