Existen varias leyendas urbanas sobre cómo “bajar” los efectos de diferentes sustancias. Como hemos visto con el alcohol, estas no funcionan!

Con el cannabis, al igual que con el resto de drogas, el tiempo es a menudo la única manera que los efectos pasen; sin embargo si que hay algunas recomendaciones que pueden “ayudar” a pasar mejor un “mal viaje” (cuando no estamos hablando de una pálida -o amarillo o blancazo- propiamente dicha) y minimizar algunos de los efectos negativos que puede provocar el THC.

  • Relajarse será fundamental. ¡No agobiarse y procurar encarar con tranquilidad es lo primero!
  • Respirar, de forma relajada y continuada; nos ayudará a oxigenar el cerebro y mantener la calma.
  • Hidratarse y comer; beber agua y tomar algún alimento ayudará a nuestro cuerpo a reponerse.
  • ¡Descansa!
  • Si estás acompañado o acompañada, prueba otras alternativas: a algunas personas les es positivo hacer un poco de ejercicio, a otras una ducha fría y a otras les funcionan remedios caseros como la pimienta o el limón (los terpenos de estos alimentos contrarrestan los efectos del THC, según apuntan algunos estudios).

 

 

Y no mezcles con estimulantes (como bebidas energéticas) ya que las órdenes contradictorias que le das al cuerpo pueden contribuir a generar más malestar.

Sea como sea, ya te hemos comentado que la mejor manera de no tener riesgos como un “mal viaje” con el cannabis es no consumir, pero si fumas o tienes amistades que lo hacen, siempre es positivo saber cuál es la mejor manera de cuidarse para evitar al máximo estas situaciones indeseadas.