Para poder hablar en profundidad y con detalle sobre los psicofármacos, a veces es necesario dar un paso atrás e ir a los básicos, definir que son, pero también el que no son. Nos parece importante diferenciar (o no) conceptos que a menudo se utiliza alrededor de las drogas en general, y de los psicofármacos en particular, que pueden ser confusos.
Definiendo las cosas
¿Un psicofármaco es una sustancia psicoactiva? ¿Qué es exactamente un psicotrópico y que tiene que ver con los psicofármacos? ¿Psicotrópicos y psicoactivos son sinónimos? Las confusiones son normales, algunos de estos términos se han empleado como sinónimos y algunos es usan preferentemente en un ámbito u otro (como el jurídico o el sanitario). Así que vayamos a mojarnos un poco y a proponeros unas definiciones que nos permitan ver claramente las diferencias pero también apreciar el hilo conductor:
Psicofármaco: Por psicofármaco entendemos todos aquellos fármacos que se usan para tratar trastornos mentales, o la sintomatología derivada de estos. Por ejemplo, las benzodiacepinas.
Psicoactivo: Por psicoactivo entendemos todas aquellas sustancias que actúan sobre el sistema nervioso central, y, por tanto, pueden modificar algunas funciones de este como la conducta, el estado de ánimo o la percepción. Por ejemplo, las benzodiacepinas y la ayahuasca, pero también el café y el óxido nitroso.
Psicotrópico: Por psicotrópico entendemos todas aquellas sustancias psicoactivas que puede tener y se usan con una finalidad terapéutica. Por ejemplo, las benzodiacepinas, pero también la ayahuasca. Por lo tanto, psicofármaco y psicotrópico pueden funcionar como sinónimos, a pesar de que el imaginario asociado a los conceptos es diferente. Y todos los psicofármacos, y, por tanto, todos los psicotrópicos, son psicoactivos, puesto que se definen basándose en su acción. Pero no todos los psicoactivos son psicofármacos, y ejemplos tenemos más: el alcohol, el tabaco, el tusi…

El diazepam és una benzodiazepina, un tipo de psicofármaco que actúa sobre el sistema nervioso central y puede tener efectos sedantes y ansiolíticos.
¿Y qué pasa con el concepto droga?
Si añadimos a las definiciones el concepto droga, la cosa se hace algo más compleja.
¿Todas las drogas son psicoactivas? Sí, todas las drogas son psicoactivas porque las drogas, entre otras cosas, se caracterizan para actuar sobre el sistema nervioso.
¿Las sustancias psicoactivas son drogas? No, no todas las sustancias psicoactivas son drogas, porque para una sustancia sea considerada droga, más allá de ser psicoactiva, tiene que cumplir con otros requisitos como: la potencialidad de desarrollar dependencia (es decir, que pueda enganchar) o la fiscalización de la sustancia en cuestión (es decir, que se haya clasificado como tal y se haya incorporado a listas de regulación y control). Por ejemplo, a pesar de que todos los psicofármacos son psicoactivos, no todos generan dependencia y por tanto riesgo de adicción. Es decir, a pesar de que algunos pueden ser considerados como “drogas”, no todos lo son a partir de esta definición.
Podemos profundizar más en que quiere decir exactamente que una sustancia es una droga, puesto que se entrecruzan diferentes aproximaciones al concepto que, en algunos casos, pueden llegar a ser contradictorias: la jurídica, la social, la farmacológica, la policial… ¿Pero quizás lo dejamos para otro artículo, no?
En todo caso, saber de qué hablamos cuando utilizamos un término u otro nos facilita la comprensión de la información que recibimos, evitar confusiones y, por tanto, malentendidos que pueden resultar en malas experiencias.

Diagrama conceptual que muestra la relación entre sustancias psicoactivas, psicotrópicas, psicofármacos y drogas.

