Hace poco, una conocida marca de cerveza ha puesto a la venta un paquete de cerveza y un juego de mesa anunciado como paquete tardeo. Cada vez hay más gente que opta por esta práctica. Pero ¿qué es, por qué gana adeptos y qué hay que tener en cuenta?
Por tardeo se entiende el hecho de pasar algunos de los consumos y prácticas que habitualmente se han hecho durante las noches de fiesta a la franja horaria de la tarde. Aunque es una práctica bastante común entre la gente a partir de los treinta años, cada vez es más habitual que haya grupos de adolescentes y de otros jóvenes que también se sumen.
¿Y por qué se está poniendo cada vez más de moda? De entrada, parece que «si te pones antes, acabarás antes». ¿Y qué tiene de bueno eso? La posibilidad de no alargar por la noche y poder ir a dormir a una hora razonable, de manera que al día siguiente se aprovecha más el día en lugar de pasárselo en la cama (o de resaca, si es que se ha consumido alcohol u otras drogas). Además, hay que tener en cuenta que, en nuestro territorio, durante muchos meses del año, quedar por la tarde significa poder estar al aire libre, con aire fresco.
A diferencia de una quedada cualquiera por la tarde, el concepto tardeo tiene mucha relación con el consumo de alcohol, y es que es el producto estrella de estos encuentros, ya que van muy asociados a un ambiente «de fiesta». Por lo tanto, si queremos cuidarnos y procurar no tener los mismos problemas que nos podemos encontrar por las noches, estará bien tener en cuenta las mismas recomendaciones que se dan para una noche de fiesta en la que se tiene planeado consumir alcohol.

De entrada, la decisión de consumir alcohol o no hacerlo, debe ser individual, aunque el ambiente pueda empujar hacia una dirección, es necesario que cada uno decida de manera libre si quiere beber o no.
En todos los casos, pero sobre todo si se opta por el sí, la mejor mezcla siempre es el agua (¡ya sabemos que es importante la hidratación, especialmente cuando hace calor, pero también en otras épocas del año!).
Si no se está pasando por un buen momento, emocionalmente hablando, consumir alcohol quizás no es la mejor idea.
Teniendo en cuenta que estamos hablando de la tarde y que, por lo tanto, quizás hace rato que se ha comido y todavía queda tiempo para cenar, es muy interesante tener preparado algo para comer o llevar cosas para ir picando; tener el estómago lleno ayuda a no emborracharse tan rápido y que la cosa sea más progresiva.
Igual que si fuera una fiesta por la noche, es aconsejable espaciar al máximo los consumos y no concentrarlos todos en un rato corto de tiempo.
Y como siempre, optar por bebidas fermentadas en lugar de destiladas también puede hacer que la fiesta no se tenga que acabar antes de hora por habernos pasado.
Más allá de todas estas recomendaciones, detengámonos un momento porque el tardeo tiene una particularidad: hay quien se lo plantea como un calentamiento antes de salir por la noche. Cuando se alargue el tardeo hasta fusionarse con una fiesta nocturna hay que estar muy alerta porque se pasa a tener muchas más horas de fiesta, sin descanso, y puede ser que se acabe consumiendo mucho más de lo que se tenía previsto, y todas las cosas buenas que hemos destacado al principio, pierden todo el sentido.
¡Hagamos lo que hagamos, cuidémonos!

