Muchas veces, para salir de noche y desplazarnos a otros lugares, optamos por utilizar el transporte público. A veces, hay quien empieza la noche aprovechando el viaje, y, por lo tanto; la fiesta empieza en el tren.
Alguna gente empieza a abrir las botellas nada más subir al tren, se pone a hacer las mezclas, llena vasos y empieza a beber.
¡Algunas cosas a tener en cuenta!

¿Tenemos tanta prisa? A veces, se empieza a beber en el tren para entrar lo antes posible a la discoteca una vez se llegue y así, aprovechar al máximo la noche para poder bailar, cantar, pasar un buen rato con las colegas y ¡quizá hasta ligar!
Pero… un momento. Si realmente la intención solamente fuera esta, posiblemente no lo estaríamos comentando aquí, ¿oye? A veces, hay gente que lo que busca es beber lo más rápido posible porque el objetivo de la noche es emborracharse de forma rápida. Esto nos puede llevar de manera bastante fácil y directa a situaciones que no deseamos como malestares físicos y emocionales, no poder entrar en la discoteca o en el lugar donde se realiza la fiesta…
Aparte de todo esto, ¿el tren es el mejor lugar? Posiblemente en el tren hay otra gente que vaya al mismo lugar que tú, lo que anima bastante y genera ambiente ya desde el principio. Pero también puede ser que haya personas que no y que, de hecho, estén volviendo a casa después de trabajar. Seguramente al primer grupo les es igual si otras personas beben, arman jaleo o, incluso, ponen música. Pero al segundo, quizá les molesta nuestra liada.
Así pues, cuando planificamos la noche para salir de fiesta, si decidimos beber, puede estar bien pensar en lugares donde hacerlo tranquilamente… Buscar alternativas a empezar la fiesta en el tren o quedar más temprano nos puede ayudar a consumir alcohol, a quien haya decidido hacerlo, de una manera más tranquila, pausada y sin imponer la fiesta a otra gente, sean vecinas, pasajeros o currantes.

