Hoy os proponemos otra situación y os volvemos a hacer una pregunta muy sencilla: Y tú, ¿qué harías?
Es sábado y habéis quedado con un grupo de amigos y amigas para salir de fiesta. Aunque ya saliste un poco ayer, te hace especial ilusión porque con este grupo os cuesta mucho reuniros pues que cada uno y una, después de terminar el instituto, ha ido haciendo sus cosas. Es un día especial, y le tienes ganas.
A las 23h os reunís a aquella plaza del pueblo que queda un poco alejada, como hacíais siempre, y poco a poco va llegando todo el mundo. Risas, abrazos, bromas… e irse poniendo al día. Alguien trae unas cervezas para compartir y hay un par que deciden hacerse un porro para empezar la noche. Tú pasas porque no te apetece apalancarte, que aún queda mucho por contar y mucho para dar. El grupo se va haciendo más grande y algunas historias se repiten, para poner al día de quien ha llegado tarde.
Uno de la pandilla llega con una bolsa con diferentes licores y vasos; ha tenido la idea de intentar recrear alguno de los juegos para beber que hacíais cuando ibais a la fiesta mayor en el instituto. Entre risas y gritos de «bebe, bebe, bebe» los chupitos van rulando y tu de vez en cuando te saltas varios, porque aún recuerdas como terminaba alguien con estos juegos, que de broma en broma…

Por fin llega el último amigo al que esperabais, y como ha llegado después, algunos le insisten en que se tome varios chupitos de golpe, ya se sabe, para poner al día de quien ha llegado tarde. Y algunos y algunas del grupo siguen bebiendo, también algunos combinados.
A la 1h el ambiente ya está cargado, y decidís empezar a moveros para ir a algún local a bailar. Pero de repente, una de las amigas del grupo se da cuenta que el compañero que ha llegado el último, apenas se tiene en pie y seguramente no podrá ni llegar al local (ya ni hablemos de bailar o de seguir la fiesta de alguna manera). Ella propone quedarse un rato hasta que se encuentre un poco mejor y así poderlo llevar a casa, pero sola no puede.
Una parte del grupo se marcha igualmente, sin darse cuenta demasiado de la situación ni hacer mucho caso, y es que en estos grupos tan grandes y con la taja… a veces es difícil darse cuenta de lo que pasa. El resto que se queda quiere irse también, y algunos nos animan también a ir, alguien dice que estos dos ya se apañarán que tampoco es para tanto y que ya se volverán a encontrar más tarde.
Y tú, ¿qué harías?


