La importància del consentimento…

Es un artículo original de Patricia Martínez, del Proyecte Malva y que puedes encontrar en su blog original aquí. Aprovechamos para recomendaros que lo leaís entero, pero os dejamos algunos fragmentos:

Consentimiento. Aunque parezca una obviedad, no lo es.

¿Consentimiento? ¿Dónde? ¿para qué? Para mantener relaciones sexuales de mutuo acuerdo. Consentidas por ambas partes (o más, si es que participan más de dos personas). Durante todo el rato que dure la relación sexual, el “acto”, como se quiera / prefiera llamar. Al inicio y durante. También en lo que consideramos incluso aún más previo a eso: “ligar”.

[..] Podemos poner el foco en los abusos que han sufrido las mujeres mientras estaban bajo efecto de sustancias o mientras estaban inconscientes por este motivo… La clave sigue siendo el consentimiento, la falta de ese – tan a priori de sentido común (¿no?)- mutuo acuerdo… Sin embargo, algo pasa con la construcción de la heterosexualidad -como sistema de organización del deseo; con sus mitos y creencias, sus roles asignados a cada cuerpo/género, etc. y todo un imaginario social que pone la atención en la víctima en lugar de en quien comete la agresión- para que cuando una mujer esté bajo efecto de sustancias psicoactivas, sea susceptible de recibir una agresión sexual… Forma parte de lo que se ha venido denominando “cultura de la violación”; un entramado de creencias sociales instauradas en la subjetividad de muchas personas que justifican y dan cobertura a las agresiones, y por las cuales un abusador no se siente como tal, no lo identifica, y en el que además las víctimas se sienten (y son señaladas como) culpables / responsables de lo sucedido: “yo estaba drogada” “no dije que no con la suficiente fuerza“, etc.

Hay campañas publicitarias como ésta, que es de 2013:

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No vamos a responsabilizar directamente a este tipo de campañas de las agresiones y abusos cometidos, pero sí forman parte de ese imaginario social que conforma la “cultura de la violación”. Y no es tanto poner el foco en el mito de que “en la publicidad se pueda emplear lo que sea para vender un producto”, sino que todos y todas entendemos a qué hace referencia. Quienes tengamos más sensibilidad con el tema nos indignaremos y lo denunciaremos; quien ni lo vea… que se pregunte por qué no lo ve. Pero el punto es que socialmente estas campañas son perfectamente entendibles, sabemos de qué están hablando: el NO se transformará en un SI (en este caso mediante ¿la anulación de los sistemas de voluntad y control por consumir alcohol?).

Y nos dejan este vídeo, que forma parte de una campaña realizada por Blue Seat Studios, donde analizan el consentimiento usando el símil de una taza de te. [Puedes activar los subtítulos en castellano en el botón de configuración]