beber?
drogarme?
Parece que el ibuprofeno se ha convertido en un medicamento habitual para una variedad amplia de malestares. También se ha convertido en una pregunta frecuente cuál es la interacción de este medicamento en concreto con otras sustancias.
Os diríamos que cuanta menos medicación tomemos en nuestro día a día, mejor que mejor (y por muchos motivos, no sólo relacionados con la salud sino también con la industria farmacéutica), pero hoy el post no va de eso. ¡Vamos con las drogas!
De entrada, si nos hemos planteado consumir alguna sustancia, lo más aconsejable es estar al 100% tanto física como mentalmente, así que si no nos encontramos bien, mejor dejarlo para otro momento.
Sea como sea, si todavía nos preguntamos, como interfiere el ibuprofeno con otras sustancias, vamos por partes para responderlo.
Un consejo básico (y que debería aplicarse a todos los medicamentos, con y sin receta) ¡es leer el prospecto!

Pero profundicemos:
Si la pregunta es sobre beber alcohol, la mezcla se desaconseja.
Un primer motivo es porque el ibuprofeno y el alcohol, al interaccionar, aumentan la posibilidad de sufrir los efectos adversos propios de cada sustancia. Los «efectos adversos» son esa lista de posibles efectos que tiene un medicamento (una de cada mil personas ha descrito …) que no tienen porque suceder pero que pueden presentarse dependiendo de la persona; así que las posibilidades aumentan. Por otra parte, se pueden potenciar ciertos efectos del alcohol, siendo los más frecuentes somnolencia, pérdida de reflejos, confusión …
También debemos tener en cuenta que tanto el ibuprofeno como el alcohol se metabolizan en el hígado, así que si lo hacemos «a la vez» le daremos un trabajo «extra».
En este sentido, esto funciona tanto si tomamos ibuprofeno antes de beber, como si lo hacemos después. Y si lo hacemos después, posiblemente es como remedio para la «resaca»? Una buena solución es buscar otros «remedios» para la resaca (o buscar no tener resaca;)) como beber mucha agua, beber zumos naturales, tomar cosas ricas en B12, comer bien y descansar (¡entre otras cosas!).
Hasta aquí, hablamos de usos puntuales. Pero si hablamos de usos habituales, la combinación todavía se vuelve más desaconsejable (¡los efectos para el estómago y el corazón pueden ser importantes!).
En este sentido, por ejemplo, si tengo dolores de regla fuertes y habituales (dolores menstruales agudos o dismenorrea) me puede pasar que a menudo me surjan estas preguntas. Aquí lo que podemos procurar es prescindir del ibuprofeno lo máximo posible y buscar otras alternativas para «trabajar» el dolor (que los hay, y tal vez nos hacen el trance más llevadero)

Siempre que tengamos estas dudas con la medicación (hemos puesto el ejemplo de dolores menstruales, pero también le pasa a personas con migrañas, lesiones, dolores crónicos o muchas otras condiciones) y la interacción con otras sustancias, pidamos al o la médico que nos explique bien que nos podemos encontrar; algunos profesionales tienden a desaconsejar la interacción sin explicarnos mucho más (porque la opción de no consumir siempre será la más segura), pero es importante que insistamos o que busquemos alternativas para conocer lo que tiene que ver con nuestra salud.
Y por último, hasta ahora hemos hablado del alcohol; en otras sustancias como el éxtasis o la cocaína, no se conocen interacciones con el ibuprofeno.
Pero repetimos, si hemos decidido que queremos consumir alguna sustancia, lo mejor es siempre estar al 100%.

