Si hacemos una primera definición, se trata de un conjunto de sustancias (psicotrópicas o estupefacientes) que no están controladas (fiscalizadas, investigadas o prohibidas por ningún organismo) pero que pueden suponer amenazas para la salud pública de manera similar a las drogas ilegales (y porque no decirlo, algunas legales).

De las más actuales, encontramos dos orígenes: sustancias derivadas de la investigación universitaria o farmacéutica o bien de laboratorios que trabajan por encargo para crearlos. Se sabe, así, que la mayoría de éstas han sido sintetizadas para emular los efectos de las drogas ilegales y que se puedan distribuir por canales legales, tan solo explicando que no son aptas para el consumo humano. En este sentido, el interés comercial principal se centra precisamente en eludir los controles de la sustancia.

También tienen nombres diferentes. Además de «Nuevas Drogas» (aunque muchas son nuevas no tanto por su creación sino por su disponibilidad en el mercado) o Drogas Emergentes, se llaman Research Chemicals (productos químicos de investigación) o Legal Highs («subidones» legales). Las primeras suelen tener una apariencia más médica, simulando etiquetados de químicos o productos de laboratorio, y las segundas tienen presentaciones más llamativas, más comerciales.

researchchemical

No obstante, se trata de lo mismo, sólo cambia el formato de presentación. Es una gran estrategia de marketing que nos indica por dónde va el negocio.

legalhighs

El problema principal con estas sustancias es que se desconocen cuáles son sus potenciales daños a corto, medio y largo plazo. Por ejemplo, hay que son muy tóxicas a dosis muy bajas. Y este conocimiento no se puede suplir con las experiencias de otros. A menudo si una sustancia es retirada del mercado, se presenta otra distinta como si fuera similar.

A veces las personas incluso desconocen que están consumiendo, ya que se venden como sustitutivos de otras drogas o se utilizan como adulterantes, también, de otras sustancias. Y este hecho es el que más preocupa, ya que los efectos de las interacciones entre drogas a menudo empeoran los efectos. Como os contamos en la web, si se van a consumir, se recomienda informarse bien de la sustancia en cuestión antes y no creerse demasiado la publicidad que hacen sobre ellas (a veces se venden legalmente desde otros países ). Si hay dudas, mejor no consumirlo.

En la web de Energy Control encontraréis más información.