En el ámbito de los drogas a menudo hay tendencias y novedades, que tienen que ver con negocios, intereses o modas. No es tanto que constantemente haya drogas nuevas, sino que algunas van y vienen, como es el caso del popper.

El popper es realmente un nombre genérico de una sustancia que tiene más de 150 años. Generalmente es un compuesto químico (o sea, una sustancia formada por dos o más elementos químicos que tiene sus características propias al combinarse) que se denomina nitrito de amilo, de la “familia” de los nitritos de alquilo; pero también puede ser a base de nitrato de butilo o de isobutilo o de isopropil (u otros). Quizás nos quedamos un poco igual con estos nombres, así que utilizaremos el nombre común de popper, pero es interesante saber que no se trata de una única cosa! En resumen es un líquido -que puede tener un color amarillento- que desprende mucho olor y es muy volátil.

 

 

Y qué efectos tiene?

Pues el popper, cuando se toma una inhalación, básicamente tiene un efecto estimulante y vasodilatador. Quizás nos quedamos un poco igual con esta última palabra, pero la explicamos: al darse una relajación metabólica, especialmente de los músculos lisos del cuerpo, los vasos sanguíneos (o sea las arterias, arteriolas, capilares, vénulas y venas que transportan la sangre por el cuerpo) se dilatan (ensanchan, se expanden) y la sangre circula con más intensidad por el cuerpo, por decirlo de una manera sencilla, es decir que aumenta el flujo sanguíneo del corazón hacia el cuerpo. Esto, que parece una reacción física suficiente “inofensiva”, tiene varias efectos y puede conllevar también algunas consecuencias.

Del popper dicen que -cuando se inhala- produce una pequeña (o no tan pequeña, dependerá de la persona y del uso) euforia y sensación de desinhibición. También llaman que da mayor sensibilidad en la piel. Y hay quien argumenta que al relajar cierta musculatura (especialmente la del ano y la vagina) facilita las relaciones sexuales con penetración, lo que puede aumentar el placer. Pero el tema principal del popper es que sus efectos son muy, muy breves, que se empiezan a notar a los pocos segundos y que la máxima duración está entre 2 y 5 minutos (siendo generosas).

También dicen del popper que, seguido a estos primeros efectos, aparecen dolores de cabeza y “bajones” importantes (en algunas personas de forma más pronunciada que en otras). Especialmente si se toma más de una inhalación, o se toman de forma repetida.

También puede aparecer dolor en el pecho, náuseas, vómitos y taquicardias, y bajada de la presión arterial, que puede llegar a producir un desmayo. O sea, que las personas con problemas de presión, o condiciones cardíacas o de otros temas médicos, deben estar especialmente alerta.

Otros efectos secundarios pueden ser el sangrado de la nariz o incluso la disfunción eréctil (para personas con pene).

Del popper hay personas que destacan que tiene pocos efectos (o ninguno conocido) sobre el cerebro y pocos efectos a largo plazo, pero no toda la comunidad científica está de acuerdo; hay quien plantea que, cuando aumenta la presión arterial y la sangre es enviada hacia el cuerpo, el cerebro deja de recibir la cantidad de sangre habitual y por lo tanto la cantidad de oxígeno habitual y por ello se dan también los mareos o las náuseas. Y que someter al cerebro a este trance repetidamente puede tener consecuencias, como por ejemplo daños neurológicos.

Sea como sea, el popper genera tolerancia, es decir, que el cuerpo cada vez sentirá menos los efectos y por tanto, deberá tomar más dosis para volver a sentir los efectos iniciales.

 

Todos estos elementos hacen del popper una sustancia que tiene especiales riesgos por el uso que se le acaba dando; si busco un “subidón” específico, que dura muy poquito tiempo y que cada vez en durará menos, cada vez deberé consumir más para sentirlo y podrán aparecer más efectos no deseados asociados, como por ejemplo la intoxicación por sobredosis.

Además, la mezcla de popper con otras sustancias (por ejemplo si son también vasodilatadores, o como el alcohol que también baja la presión arterial) puede aumentar los riesgos. Con los estimulantes el cuerpo -y sobre todo el sistema cardiovascular- se somete a un sobre-esfuerzo que puede ser muy nocivo, y con algunos medicamentos puede tratarse de una combinación que nos llevará de cabeza en el hospital.

Por último, y como hemos comentado en otros posts, es muy importante saber que la forma en la que se toman las sustancias puede cambiar mucho su efecto. En el caso del popper esto es importantísimo: ingerir o beber popper es muy peligroso, ya que produce irritaciones y erupciones (también en contacto con la piel puede hacerlo) y puede producir la muerte, ya que hace que no haya oxígeno en la sangre y por lo tanto,ena los órganos, lo que desembocaría en una muerte por hipoxia.

 

 

Como con otras sustancias, con el popper no nos tenemos que dejar convencer por los nombres impactantes y la apariencia colorida de las botellitas, los mitos que se le asocian o las modas que aparecen o desaparecen. Tomar decisiones tiene que ver con escucharse uno mismo o misma y valorar conscientemente.