Hoy es el día internacional del Orgullo LGBT, también conocido como Orgullo Gay, Orgullo LGBTIQ, Pride por su nombre en inglés… ¡y muchos otros nombres!
Se trata de un día de visibilidad, de celebración, de lucha.
En lo que se refiere a las drogas, no tendríamos que hacer una entrada específica en un día como hoy, ya que el deseo o la expresión de cada cual no tienen nada que ver, o no lo debería tener.
Pero si nos remontamos al origen de un día como hoy (podéis informaros aquí), estamos hablando de una lucha -aún viva y necesaria- contra la lesbofobia, la transfobia, la homofobia… Y es que estas violencias, estos odios y discriminaciones, funcionan en nuestro día a día, incluso en las cosas más pequeñas.

Así que por desgràcia, está bien pensarlo y ver como todo esto puede interactuar (y a menudo interactúa) en algunos contextos, como puede ser salir de fiesta, o salir a ligar, u otros contextos que a veces -y si lo queremos así- pueden incluir las drogas.
Por ejemplo, en el salir de fiesta, ligar y mezclar alguna sustancia; si eres gay, lesbiana, bi o trans, la historia se te puede hacer más complicada que a otras personas, ya que algunas cosas cuestan más y te pueden poner en riesgo (¡por desgracia el mundo aún es así!) cuando no eres heterosexual. Por poner algunos ejemplos:
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- Te puede parecer una necesidad desinhibirte más. ¡Y no debería ser así!
- Tienes más riesgos y estás más expuesto o expuesta a la gente que no respeta, discrimina o incluso violenta.
- Por el mismo hecho, quizá te preocupas más de tu intimidad y de que se conozca o no tu identidad, orientación o preferencia sexual.
Por lo general, muchas de estas situaciones sociales podrían suponer cierta angustia o inseguridad, y no es un problema que esté en tu cabeza, de cosas que imaginas. El problema no son tampoco las sustancias -o no tienen porque serlo más que en otras situaciones-. Aquí lo que debemos señalar es el homo-lesbo-bi-transfobia y el estar expuesto o expuesta a juicios de los y las demás, y en posibles acciones – o inacciones- hacia nosotr@s.
En estas situaciones, que ya son bastante complicadas de por sí, debemos tener cuidado porque añadir sustancias (como el alcohol, los estimulantes, etc.) puede hacer que se nos escapen algunas cosas de las manos.
¡Hagamos las cosas conscientemente y porque nos apetece!
Y sobre todo recordemos, que el «problema» no está en nosotr@s, sino en quien no acepta que las otras personas se expresen y vivan su vida libremente.


