A lo mejor habéis oído hablar alguna vez del Spice, o de otros cannabinoides sintéticos, como sustitutivos del cannabis. Si es el caso, a menudo habréis oido que son sus alternativas «legales». «Es muy habitual que los cannabinoides sintéticos sean mezclados con preparados de hierbas para ser fumados, emulando la vía de consumo a la que están acostumbrados los consumidores de cannabis. La mezcla suele venderse en una bolsita atractiva, bajo diversos nombres comerciales (Skunk, Spice, K2, etc.).»
Todo esto se trata de una estrategia de marketing, es decir, una planificación estudiada del diseño y la venta de un producto para que resulte más atractivo a posibles compradores y compradoras. Y a menudo, se basa en mentiras. Al ofrecer un producto «similar» a una de las drogas más «populares», con la que hay una baja percepción de riesgo, los «vendedores» se aseguran un público que se hace muy pocas preguntas y toma muy pocas precauciones. Pero ¿qué son realmente los cannabinoides sintéticos?
Se trata de un amplio y heterogéneo grupo de sustancias, que acostumbran a tener en común que simulan los efectos del cannabis. Es decir, son sustancias químicas sintetizadas en laboratorios y no presentes en la naturaleza, con afinidad para uno o más receptores cannabinoides. Muchas de estas sustancias activan los receptores CB1 (un receptor de sustancias químicas de las células humanas que se encuentra mayoritariamente en el cerebro) y producen efectos similares al cannabis (relajación, aumento de la apreciación de los sentidos, etc.) y otros efectos secundarios, hasta con más frecuencia e intensidad que éste: pánico, paranoia, nerviosismo, reducción de la capacidad de concentración, confusión… Al mismo tiempo, se han detectado más afectos adversos graves (vómitos, arritmias cardíacas, fallos renales…) y hasta muertes.
Existe muy poca información sobre estas sustancias, que han sido prohibidas en diferentes países. Esta fiscalización, ha motivado que los «productores» o «vendedores» vayan variando sus compuestos constantemente para evitar la prohibición. Así que cada vez se puede tratar de una sustancia diferente, con variación de efectos diferentes. Esto hace que la persona que está pensando en consumir no pueda sospesar los riesgos de forma adecuada, porque son desconocidos.
Para más información, aquí tenéis un excelente artículo de Energy Control.

