«A mí eso no me pasará» es una frase que habremos dicho u oído en varias ocasiones, especialmente relacionada con algunos «accidentes» con diferentes sustancias.

Sufrir una pálida o un «amarillo», tener un blackout por el alcohol, sufrir un golpe de calor por no hidratarse cuando se está de fiesta, no querer hacer algo y hacerlo finalmente sin saber porque, terminar vomitando y que acabe la noche… muchas cosas que podemos haber visto o que nos pueden haber explicado, y pensar: «a mí eso no me pasará».

Y pensar esto es como pensar que somos invencibles, que somos infalibles… o peor (y más aburrido aún) que ya sabemos todo lo que debemos saber y que no hay nada más que podamos aprender.

 

 

Y cuando pensamos que lo sabemos todo y que no hay nada más que podamos aprender, dejamos de escuchar y de aprender de verdad.

Incluso cuando las drogas no nos interesan en absoluto y no las tenemos cerca, si dejamos de pensar en ello, escuchar a otras personas o aprender, cuando nos encontramos en algunas situaciones -si le pasa algo a una persona que apreciamos, si tenemos que defender nuestros argumentos…- nos quedaremos en blanco.

Con las sustancias hay muchas cosas a tener en cuenta; es más, cuanto más sabemos o aprendemos, más nos damos cuenta de que no sabíamos tanto como pensábamos, que cada vez nos surgen más preguntas!

 


Ahora que el verano va terminando, os proponemos pensar un rato: ¿qué situaciones nuevas he vivido? ¿qué experiencias cambiaría porque no quiero volver a repetir de la misma manera? ¿qué pensaba que sabía y me he dado cuenta de que todavía puedo aprender más, o hacerlo mejor?

Ahora que el verano va terminando, os proponemos que sigáis echándoles un vistazo al blog y que estéis siempre abiertos y abiertas a resolver dudas y aprender cosas nuevas.