¿Quizá conoces a gente que ha intentado dejar los porros y no lo ha conseguido durante demasiado tiempo? ¿Que después de unos días, unos meses, por alguna circunstancia o algun cambio o incluso algun despiste, ha vuelto casi sin quererlo? ¿Quizá te ha pasado a ti mismo o a ti misma?

Volver a engancharse a alguna cosa que se había dejado puede ser muy desempoderante. Después de invertir un esfuerzo o incluso muchas energías, parece que todo este «currazo» ha sido para nada, que en definitiva no tenía mucho sentido hacerlo porqué se ha vuelto.

 

 

Nos puede llevar a pensar que no lo conseguiremos una siguiente vez, o que no tenemos «ánimo» suficiente, o «voluntad» suficiente o «control» suficiente. Y nos puede llevar a pensar que volver a probar el dejarlo no vale la pena, porqué ya sabemos que no funcionará.

Pero vamos a mirarlo de otra manera. Busquemos dónde nos hemos despistado, qué ha «fallado». En que situaciones nos hemos colocado que no nos han ayudado, o en que momentos nos hemos topado con ello sin quererlo, o que pensamientos nos han llevado a volver o que hemos olvidado que no teníamos que olvidarlo o… Pensemos en qué tenemos que tener en cuenta para la siguiente vez, qué cosas nuevas hemos aprendido y qué podríamos mejorar. Y veremos que, si lo que queremos es dejarlo, nos lo podemos poner más fácil, en lugar de más difícil.

 

 

Porqué si conseguimos dejarlo una vez, hay una cosa buena segura: podemos hacerlo y sabemos cómo hacerlo. Lo que tenemos que hacer la próxima vez es aprender un poco mejor cómo mantenerlo.