Por lo general, cuando hablamos de riesgos asociados a una droga, podemos hablar de diferentes cosas. Sobretodo teniendo en cuenta que ninguna sustancia es igual y hay que saber qué puede pasar con cada una. Pero por riesgos nos referimos a efectos no deseados sobre el organismo (por ejemplo, enfermedades respiratorias en el caso del tabaco) y posibles accidentes no deseados con el consumo (por ejemplo, un mal viaje con unas setas o una bajada de tensión que deje K.O. con el cannabis). También hay algunos riesgos que tienen que ver con hacer las cosas mal si se consume: riesgos en la conducción y en las relaciones sexuales. Incluso en contextos laborales (como hacernos daño o que nos echen del trabajo).

Hay también unos riesgos que son específicos de las drogas ilegales y que tenemos que tener en cuenta. Como ya hemos comentado en otra entrada en este blog, la prohibición de las drogases un factor de riesgo porqué promueve la invisibilidad y la marginación de los y las usuarias, la adulteración de las sustancias así como el crecimiento de una mafia basada en el mercado negro que adquiere mucho poder económico. Y el riesgo que ya conocemos, de ganarnos una multa o tener problemas con la justicia.

Esta semana el Ministerio de Interior ha publicado un breve informe sobre la evolución del tráfico ilícito de drogas durante el 2013: podéis echarle un ojo aquí, aquí y aquí.