Conceptos básicos
Adulteraciones o excipientes
Una droga suele tener dos tipos de componentes: los psicoactivos y el excipiente o el adulterante, que le da volumen y consistencia.
La adulteración de las drogas a menudo se exagera para crear miedo. El de las pastillas de MDMA o el hachís han sido los casos más significativos.
La adulteración de las sustancias también hace, a veces, que su potencia sea menor. vision
Bajada
Sensaciones que se tienen cuando desaparecen los efectos de las sustancias que se ha tomado. Cuando la droga es estimulante, son opuestas a los efectos deseados (agradables). Es típica del speed y del MDMA. Puede durar días.
Golpe de calor
Aumento repentino de la temperatura corporal en ambientes muy calurosos o como consecuencia de la actividad física continuada (bailar muchas horas o hacer deporte).
Altera todo el organismo y provoca fiebres muy altas, dolor de cabeza, vértigo, mareo y ganas de vomitar; la piel se enrojece y calienta, y se seca; la respiración se enlentece, y pueden aparecer convulsiones y pérdida de conciencia. Puede provocar la muerte.
Hay que evitarlo si se toma MDMA: hay que hidratarse –beber mucha agua– y haber comido.
Es una urgencia médica. Hay que ir a urgencias o llamar a una ambulancia (112). Mientras, hay que refrescar a la persona: ponerla en un sitio fresco, quitarle la ropa o mojarla y, si está inconsciente, sumergirla en agua y darle de beber agua, si puede ser, salada.
Crisis de ansiedad
Puede aparecer repentinamente y dura poco rato; unos minutos. Sin embargo, es muy desagradable para quien la padece.
Provoca una sensación de peligro, de miedo intenso, de estar a punto de morirse o de perder el control y de volverse loco. Se acelera el corazón; se siente una presión en el pecho y una sensación de falta de aire que dificulta la respiración, y se produce sudoración, temblores, náuseas, mareo, escalofríos…
Hay que poner a la persona en un sitio tranquilo donde corra aire, tranquilizarla y explicarle que se trata de una crisis de ansiedad; ni se morirá ni le pasará nada grave. Tiene que respirar profundamente. Al cabo de un rato, desparece.
Quien la ha sufrido, tiene más probabilidades de que le vuelva a pasar.
Dependencia
Hay de dos tipos, la física y la psíquica:
- La física aparece cuando el organismo ha adaptado su funcionamiento a un consumo repetido de una sustancia (como la heroína, el alcohol o el tabaco) y necesita mantener un determinado nivel para funcionar con normalidad. Cuando se interrumpe el consumo, el cuerpo pide la sustancia y tiene una serie de reacciones físicas desagradables (el mono) como temblores, sudoraciones, vómitos, etc.
- La psíquica está causada por el consumo intensivo y continuado de cualquier droga. Cuando no se toma la sustancia, aparece la necesidad y el deseo de tomarla, y no se puede para de pensar en consumirla. Puede ser de origen químico (las drogas alucinógenas no la provocan) o psicológico (cualquier persona puede engancharse a una droga, una pantalla, al juego…).
Efectos alucinógenos
El LSD –tripis–, las setas alucinógenas o algunas variedades de marihuana los provocan. También se llaman psicodélicos o psiconáuticos. Producen:
- Alteraciones de la percepción: distorsiones del paso del tiempo, del espacio, de los colores y de la luz, visiones y alucinaciones.
- Distorsiones y cambios en el pensamiento.
Efectos depresores
El hachís –a dosis bajas–, los ansiolíticos, los calmantes y el alcohol tienen efectos relajantes o depresores del sistema nervioso. Se caracterizan por:
- En el ámbito psicológico: relajación, somnolencia, falta de coordinación, lentitud en el pensamiento y en la conducta (pereza para hacer cosas).
- En el físico: disminución de la presión arterial, del ritmo cardiaco, de la respiración, de los reflejos…
El alcohol tiene una particularidad: aunque es depresor (menos reflejos, más lentitud, etc.) provoca una falsa sensación de euforia. Por este motivo, es tan peligrosa la conducción bajo sus efectos.
Efectos estimulantes
La cocaína, la MDMA o la anfetamina (speed) tienen efectos energizantes o estimulantes del sistema nervioso central. Se caracterizan por:
- En el ámbito psicológico: sensación de estar más despierto, de tener más energía, de no tener sueño ni cansancio, y un estado de excitación.
- En el físico: aumento de la presión arterial, del ritmo cardiaco, de la temperatura corporal…
Toda la energía que dan, la quitan de las reservas del cuerpo. Como cualquier préstamo bancario, hay que devolverlo con intereses.
Efectos secundarios
Son aquellos efectos indeseables asociados al consumo de drogas.
Pueden tener diferente duración, y mantenerse un par de días, una semana, un mes, años…
Un uso –con predisposición personal– de alucinógenos puede provocar psicosis permanente, y el consumo persistente de cocaína o de alcohol, daños irreversibles en el cerebro.
Lipotimia
Bajada de la tensión, sobretodo asociada al uso de cannabis. Va acompañada de la sensación de mareo, sudoración, visión borrosa, cara pálida y, a veces, pérdida del conocimiento durante unos minutos.
Para recuperarse hay que:
- Tener las piernas estiradas y levantadas.
- Estar en un sitio ventilado o donde corra el aire.
- Descansar unas horas.
Si la persona pierde el conocimiento, hay que ir a urgencias.
Mal rollo
Aparece cuando con una drogas se tienen efectos indeseables, como la sensación de falta de control mental o emocional. Normalmente desaparece cuando acaban los efectos de la sustancia. Cuando ha pasado una vez, es más probable que se repita.
En su explicación, intervienen dos factores:
- Las particularidades de cada persona.
- Las características de la sustancia.
Se pueden tener pensamientos extraños y desagradables, nerviosismo y ansiedad, estados depresivos… O sufrir una crisis de angustia o ansiedad (sensación de que te vas a morir) o un ataque de pánico. Incluso, cuadros más graves como episodios psicóticos o paranoides.
Si el malestar psíquico persiste, puede ser que se trate de un trastorno mental inducido por el consumo de drogas. En este caso, es necesario acudir a un especialista de psiquiatría.
Principio activo
Sustancia que produce los efectos psicoactivos de una droga.
En el alcohol: el etanol; en el cannabis: el THC (la principal); en el speed: la anfetamina; en las pastillas sintéticas: la MDMA; en las setas alucinógenas: la psilocibina.
Tolerancia
Aparece cuando el organismo se acostumbra a una sustancia y se necesita más cantidad para obtener los mismos efectos. El consumo continuado de todas las drogas la provoca.

