Després del rotllo històric de l’altra entrada en aquesta toca quelcom més gràfic. Anuncis i imatges d’abans i més actuals que reflecteixen els productes d’aquest posicionament ideològic davant les drogues.
¿Qué sale de aquí?
Como la droga es algo moral, el «Bien contra el Mal» lo único que se puede hacer es la Guerra contra las Drogas.
Tan importante es esta guerra que se ha convertido en un gran negocio. Empresas de armamento obtienen beneficios, las empresas que gestionan las cárceles en EEUU también, los cuerpos de seguridad también, etc. El interés moral se ha fusionado con el interés económico.
Las víctimas de esta guerra no se encuentran sólo en los consumidores, sino que también campesinos –produzcan o no las drogas- se pueden ver afectados, agentes de seguridad pueden morir en luchas armadas tanto en la selva como en las ciudades, etc.
También la naturaleza sufre esta guerra.
Como la droga es algo moral, quien toma y se engancha no tiene un problema de salud, sino que es un pervertido y tiene que ir a prisión.
Fíjate, Nixon declaró la guerra a las drogas en 1971 y mira cómo aumentó la población recluida en prisiones. Curiosamente el año 1984 se comenzó a privatizar el sistema penitenciario en EEUU y. por tanto, tener personas presas es un gran negocio.
Como la droga es mala, la única prevención es la abstinencia.
Así, un tema tan complejo como el consumo de drogas se transforma en algo dicotómico. O sí, o no; blanco o negro. Tratando a las personas como niños que no pueden ser responsables en su consumo y en sus decisiones, sin tener en cuenta que al mismo tiempo se permite el consumo de tabaco y se fomenta el del alcohol.
La siguiente entrada y última del misionero será sobre música y algún anuncio de televisión. Después del rollo histórico de la otra entrada en esta toca algo más gráfico. Anuncios e imágenes de antes y más actuales que reflejan los productos de este posicionamiento ideológico ante las men drogas.


