Si tomamos demasiado cannabis, o lo tomamos demasiado rápido, o en ayunas… en definitiva, si hacemos las cosas mal, podemos encontrarnos lo que las personas fumadoras llaman blanca, blancazo o pálida. Tenemos más probabilidades si mezclamos porros y alcohol.
Básicamente se trata de una lipotimia. Es una bajada de tensión que puede hacer que las personas se pongan pálidas y suden, sientan mareos, o tengan náuseas y hasta empiecen a vomitar.
Lo mejor es llevar a la persona aun sitio tranquilo (si hay aire fresco mejor), estirarla en una postura cómoda y levantándole las piernas (unos 45º) para que la sangre vuelva al cerebro, y una vez empiece a recuperarse, le podemos dar agua, un zumo o una pieza de fruta.
Qué solo pasa las primeras veces, es un mito. Puede pasar también si se tiene la tensión baja, si hace mucho calor, hay mucho cansancio o se ha bebido poca agua, así que hay que ir con cuidado. Si pasa más de una vez, seguramente es un aviso de que los porros no sientan bien.

