La casa sola. Ocio nocturno en tiempos de restricciones sanitarias (I)

Desde que a mediados de agosto muchas de las medidas sanitarias restringieron especialmente las actividades vinculadas con el ocio nocturno y con los consumos al aire libre, la “vida nocturna” de muchas persona, que ya la habían parado durante los meses de confinamiento y post-confinamiento, se volvió a ver alterada.

También es cierto que estas medidas no afectan a todo el mundo por igual, porqué hay muchas maneras de vivir el ocio nocturno, especialmente en el momento actual; hay quien ya había decidido mantener las mínimas actividades imprescindibles (y esperar a hacer uso de estos locales o de este tipo de ocio más adelante) y hay quien tiene otros tipos de ocio nocturno que no tienen que ver con los locales de ese nombre, con el “botellón” o con la “fiesta”.

Pero hay quien echa de menos este tipo de actividades y busca alternativas o formatos que, aunque para nada son nuevos, se están dando un poco más estos días. Especialmente entre adolescentes y jóvenes.

 

 

Uno de ellos, y del que hablaremos hoy, es un pequeño “clásico”: tener “la casa sola”.

O dicho de otro modo: aprovechar que no están los padres, o quién sea con quién se convive, para organizar un encuentro en casa. Y a veces tener “la casa sola” es solo una excusa para encontrarse en un lugar con privacidad y lejos de algunos inconvenientes de estar en la calle, y otras es una excusa para hacer una buena “fiestita”.

Pero además de las medidas generales, que ya deberíamos tener más que presentes haciendo estas actividades y que podéis consultar siempre actualitzadas aquí, ¿hay otras cosas a tener en cuenta si en la “fiestita” aparecen algunas sustancias? ¡Pues sí!

¿El humo como protagonista? Si se decide fumar (tabaco o porros) en estos encuentros (a veces hay quien prefiere las casas por este motivo) tomad esta decisión de forma colectiva: con el humo no solo fuma quien lo hace activamente, sino también quien está presente y lo hace pasivamente, así que es importante escuchar la voz de todo el mundo y respetar las decisiones de cada quién. Si se trata de tabaco, salid fuera de la casa a fumar o hacedlo en un espacio abierto (patio o patio interior, balcón, jardín o la calle misma) manteniendo la distancia de 2 metros, o al lado de una ventana abierta y por turnos, asegurando la ventilación. Con el cannabis, recordad que nada de consumo en la vía pública o hay riesgo de multas de las que no tienen nada que ver con las restricciones actuales.

¿Horario y prisas? Tener marcado un horario (generalmente, cuando la familia vuelve a casa) no debería ser un problema; así sabemos con antelación como nos podemos organizar para la fiesta y nos da tiempo a recoger y esas cosas (que también tenemos que hacer colectivamente). Así podemos prever quedar más temprano para evitar algunas situaciones con el alcohol, como por ejemplo que haya quien tenga prisa por bebérselo todo o para consumir muy rápido para que le “suba”. Estas situaciones nos ponen en circunstancias más complicadas y tenemos muchos puntos para que salgan mal. No hace falta exponerse a perderse la fiesta o a hacer perdérsela a los y las demás.

 

 

¿Asaltar el minibar? Igual que en la anterior, la planificación es una buena idea que deberíamos poner más en práctica! Con el alcohol, pillar lo que hay en casa, tomar bebidas de las que nunca bebe nadie porqué no hay nada más, mezclar diferentes cosas de graduaciones diversas u orígenes inciertos, etc. es también una receta para el desastre. ¡No mezclar, hidratarse y espaciar los consumos serán siempre buenas recomendaciones!

¿Es un espacio seguro? Que sea la casa de alguien no significa que sea un espacio igual de seguro para todo el mundo. Tenemos que tener en cuenta, por ejemplo, que muchas agresiones sexuales se dan en espacios privados y por parte de personas conocidas, Hay chicos que se creen que cuando una chica accede a ir a un espacio privado ya significa disponibilidad por su parte para que “pasen cosas”, y esto es absurdo. También es absurdo pensarlo que por el hecho de que consuma alcohol u otras sustancias. Procurad colectivamente que estas situaciones no se den y ponerle freno a quien veáis que tiene las cosas mal entendidas.

 

 

¿Y de vuelta a casa? Pues igual que siempre; nada de conducir (las bicicletas, los patinetes y los patines también cuentan) si se ha consumido algo! Un buen paseo, transporte público u otras alternativas que se os ocurran y que hayáis hablado antes. Si dejamos el coche o la moto, tenemos una buena excusa al días siguiente para volver a buscar nuestro transporte y pasar otro rato con nuestras amistades.

Precisamente por la situación que estamos viviendo, ¡es fantástico que creemos espacios donde podamos pasarlo bien, disfrutemos y no nos angustiemos!

Author: la Clara

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