Psicofármacos

Psicofármacos

Intro

Hay drogas legales e ilegales, hay lúdicas y terapéuticas; la medicación psiquiátrica es de las terapéuticas y legales, siempre que esté prescrita por profesionales.

En principio, si tomamos es porque nos lo han recetado ya que la necesitamos. Pero no siempre es así:

  • Quizás tomamos por nuestra cuenta (porque nos sentimos bajos de ánimos, estamos de fiesta …) como si por estar fabricada en laboratorios no fuera fuerte o no tuviera riesgos.
  • Quizás ha presionado al médico para que nos recete alguna sustancia, cuando hubiera sido mejor afrontar el problema que tenemos («Me ha dejado mi pareja y quiero pastillas.»).
  • Quizás las multinacionales farmacéuticas presionan para que se receten para ganar dinero.

Algunos medicamentos también son adictivos y dejar de tomar provoca malestar (sudores, agitación, inquietud, ansiedad, temblores, náuseas, vértigo, irritabilidad …). Los ansiolíticos son un ejemplo. También pueden crear tolerancia (que el cuerpo necesite más cantidad para mantener sus efectos).

 

Los trastornos

Pueden durar un tiempo (por ejemplo, una persona que queremos mucho ha muerto y nos hemos quedado muy mal durante unos días) o pueden formar parte de nosotros, posiblemente por características de nuestro cerebro.

El origen de los trastornos pueden ser de dos tipos:

  • Por cómo es nuestro cerebro (nos falta una sustancia necesaria para su funcionamiento estable y no la tenemos de manera natural).
  • Por cosas que nos han pasado y lo han provocado:
    • Vivencias o experiencias que nos han pasado en la vida.
    • Hemos forzado nuestra máquina tomando drogas cuando nuestro cerebro es demasiado vulnerable.

Los hay de diferentes tipos:

  • Tenemos el estado de ánimo muy bajo (depresiones).
  • En algunas situaciones nos cuesta respirar, tenemos taquicardia, tenemos la impresión de que nos puede pasar algo muy grave (crisis de ansiedad).
  • Tenemos subidas y bajadas muy fuertes de estados de ánimo (trastornos bipolares).
  • Somos personas muy inquietas, necesitamos estar siempre cambiando y moviéndonos y nos cuesta mantener la atención (déficit de atención e hiperactividad).
  • Tenemos desordenados los pensamientos, las percepciones (sentimos voces o tenemos visiones), la voluntad … y nuestro cerebro a veces desconecta de la realidad y crea otra distinta (psicosis).
  • Sentimos un miedo intenso o desproporcionado de algún animal, cosa o en ciertas situaciones (fobias).
  • Tenemos alguna perturbación emocional, afectiva, de motivación o en las relaciones con otras personas (trastornos de la personalidad).
  • No comemos bien-por poco o demasiado-y asociado a problemas en la cabeza y en el cuerpo (anorexia nerviosa y bulimia nerviosa).
  • Otras relacionadas con el sistema nervioso: dolores de cabeza fortísimos (migrañas) o descargas nerviosas que no podemos controlar (epilepsias).

Para cualquiera de estos problemas o enfermedades, a menudo se debe tomar medicación psiquiátrica.

 

Si no tomamos medicación

Quizás conocemos personas que las deben tomar. Nosotros debemos saber entender qué les pasa y por qué necesitan la medicación.

Los trastornos mentales son tan frecuentes o normales como los problemas físicos. Si ninguna persona tiene un cáncer o una gripe porque quiere, pasa lo mismo con las enfermedades mentales.

Tener una enfermedad mental o tomar medicación no significa que la persona esté loca, ni que no pueda estudiar, trabajar o llevar una vida normal (aunque a veces en ciertos momentos no se puede).

No es una cuestión de blanco o negro. Todos tenemos tendencia a ser de una manera, y reaccionamos de manera diferente ante las situaciones (con ansiedad, con tristeza, etc.). En algunas personas esta tendencia es más acentuada y le causa más problemas. Es entonces cuando necesita la medicación. A otras personas la vida les ha jugado muy malas pasadas y eso les ha provocado algún trastorno (han sufrido malos tratos, abusos sexuales …).

 

Si tenemos que tomar

A veces, aprendiendo técnicas de autocontrol, no hará falta recurrir a la medicación para mejorar ciertas situaciones, tales como estados de ansiedad. Pero otras veces sí será necesario tomar.

Si es así, es mejor que sean genéricos; son más baratos para nosotros y ayudan para que el gasto público sea menor.

Tomando medicación, es importante:

  • Seguir las indicaciones que nos ha dado: tomar la cantidad justa y no saltarse ninguna toma.
  • Si creemos que nos iría bien un cambio (queremos que nos la quiten, aumentar o disminuir las dosis), debemos comentar al especialista. Hacerlo por nuestra cuenta podría causarnos alguna reacción imprevisible.

Tendremos que estar pendientes no sólo de cómo nos ayuda o no la medicación, sino de qué efectos secundarios nos provoca (dejarnos demasiado sedados o provocarnos euforia, algún posible efecto físico …). Si esto ocurriera, debemos explicarlo, porque quizá haya una medicación que no nos provoque estos efectos secundarios.

Aunque alguna vez te hayan recetado algún medicamento, si te vuelves a sentir mal, no creas que ya eres una persona experta y te puedes medicar tú solo o sola. Cada vez es diferente y, como estamos hablando de sustancias suficientemente serias, necesitamos siempre una supervisión médica.

 

Ir a las visitas

El seguimiento que nos hacen es importante, tanto si nos encontramos bien como si estamos mal. Es importante llevar preparada la sesión con el especialista. Podemos:

  • Apuntarnos que nos ha pasado y qué queremos plantear en la visita (quizás allí no lo recordamos).
  • Explicar con claridad y detalle qué efectos y problemas hemos tenido, y qué efectos secundarios.
  • Pedir que nos acompañe un familiar para explicar una crisis que hemos tenido.

Los profesionales de salud mental quieren lo mejor para ti: intenta ser el máximo de sincera o sincero.

Diferentes tipos de medicación

Un medicamento puede servir para diferentes enfermedades, y para una enfermedad podemos necesitar más de uno (para complementar o compensar los efectos de otro).

Ansiolíticos

Son para reducir la ansiedad o facilitar el sueño. Son sustancias fuertes y crean dependencia. Si hemos estado bastante tiempo tomando al dejarlo lo pasaremos mal (lo tendremos que tener en cuenta y estar dispuestos a superar este malestar).

Antidepresivos

Son para ayudarnos a salir de una época en la que nos sentimos muy tristes, no tenemos ganas (o no nos vemos capaces) de hacer nada, sentimos que vivir no tiene mucho sentido …

A menudo comienzan a hacer efecto después de unos cuantos días de haberlos empezado a tomar, así que, al principio, aunque no lo notemos, debemos seguir con la pauta y esperar.

Antipsicóticos o neurolépticos

Son para reducir o equilibrar la actividad mental (como cuando el cerebro y los pensamientos se nos aceleran mucho), para no distorsionar la realidad, para no tener tantas subidas o bajadas.

 

¿Qué me puede pasar si me medico y tomo otras drogas?

Si nos han prescrito medicación para algún trastorno y la mezclamos con drogas, podemos tener diferentes tipos de efectos indeseados:

  • Que las drogas no nos hagan efecto (y, si aumentamos la cantidad, también lo hacen los riesgos).
  • Que esté contraindicado con el tratamiento psiquiátrico que tomamos (puede anular o multiplicar los efectos de la medicación o de las drogas).
  • Que nos provoque alguna crisis o nos empeore el tratamiento.

En caso de tener un problema, lo mejor que podemos hacer es afrontarlo sin drogas, porque nos la jugamos mucho más que otras personas.

Cuando tomamos medicación, es importante conocer qué pasaría si bebiéramos alcohol o fumáramos un porro. Lo mejor es plantearlo con confianza a nuestro psiquiatra.

Estas pistas son orientativas y no sustituyen la opinión de tu profesional de referencia, es quien te conoce.

Alcohol

Si se toman ansiolíticos, beber alcohol hace que se sumen los efectos sedantes. Dependiendo de la cantidad de alcohol y de las características de la persona (peso, estado en que se encuentra, etc.), Los efectos pueden ir desde mareo, cansancio y sueño … hasta un coma profundo o la muerte.

Cannabis

Si se toman antidepresivos, ansiolíticos o antipsicóticos, los efectos sedantes o tranquilizantes se suman y pueden aparecer sensaciones de sueño, cansancio, mareo y de ir «demasiado fumado». El cannabis es especialmente peligroso para las personas que tienen esquizofrenia o psicosis, ya que pueden aparecer complicaciones o agravar las que ya se tienen.

Alucinógenos (setas, LSD)

A quien toma antipsicóticos, estos alucinógenos le pueden provocar malos viajes, crisis y flashbacks (efectos que reaparecen sin haber tomado).

Estimulantes (cocaína, speed y MDMA)

No las debería consumir quién:

  • Toma medicación por problemas de hiperactividad, ya que pueden aparecer estados de inquietud, agitación, nerviosismo, ansiedad y convulsiones.
  • Toma antidepresivos, ya que pueden aparecer crisis de hipertensión o intoxicaciones que pueden llegar a ser mortales.
  • Toma antipsicóticos, ya que pueden provocar un cuadro psicótico.