Porros

Intro

Los porros son una droga bastante polémica. Para algunas personas es como si fuera inocua y que no pasara nada por tomar, para otras es como si fuera una especie de demonio causante de todos los males de la juventud.

¿Qué hacen?

En general, hacen que cambie:

  • La cara: sonrisa fácil y ojos rojos.
  • El pensamiento: rollo filosófico y, al mismo tiempo, estar empanado y en la parra.
  • El habla: más lenta o hablar sin decir mucho, más risa.
  • El metabolismo: más hambre.
  • La actividad: más apalanque y con sueño, y con más pereza para mover el culo.

Algunos tipos de maría -que pueden ser muy potentes y cañeras- pueden provocar efectos más extremos (poner como una moto o, incluso, efectos alucinógenos).

Todo ello depende de cómo se es y cómo se tiene el cerebro, qué se fuma, donde se fuma, con quien, qué cantidad, en qué momento, etc.

Conviene saber

Cuando se habla de cannabis -nombre de la planta- se hace referencia al hachís y la maría.

De chocolate, hay de diferentes tipos: el polen -teóricamente más natural-, el hachís (puede ser de primera selección, de segunda, tercera, «apaleao» …).

El hachís está bastante adulterado pero normalmente con sustancias naturales poco nocivas. En general, la calidad no es buena.

La maría puede sorprender más. A veces de buen rollo y a veces de mal rollo (si es fuerte, con poca, la rayada puede ser heavy).

Cuando la planta es de interior suele ser más fuerte. Y las variedades índicas en general son más relajantes y las sátivas más psicoactivas.

Si se compra en el mercado negro, no se sabe qué tiene o deja de tener.

Si tú eres, si tú estás

Si tienes tendencia a que el coco te haga malas pasadas -porque tienes un diagnóstico o porque tú lo sabes-, fumar porros puede ayudar a que tengas alguna crisis fuerte.

En caso de que tengas algún trastorno de tipo psicológico, los porros te lo pueden complicar.

Si eres una persona muy tranquila y pausada (te apalancas fácilmente, te da palo hacer cosas, eres despistada …) vigila con los porros: sacan energía.

Si los utilizas para calmarte (eres una persona nerviosa) o para desconectar (tienes malos rollos en casa, con una ex pareja …) puedes tener más facilidad de engancharte. Mejor si buscas soluciones que no pasen por la química.

No fumaré

A ratos puedes pasarlo muy bien con colegas que fuman, riendo con ellos o -a veces- de ellos. Si son de los que no paran de fumar, puede llegar un momento en que te rayes porque no mueven el culo o charlan sin decir nada, y tú estás en otra historia. En caso de que te encuentres mal, te vas tranquilamente.

Puede que no paren de rular porros. Entonces los puedes pasar tal y como vienen al siguiente (así no hay que dar explicaciones). Cuando se invita no es para hacer daño; suele ser un acto de generosidad.

Si alguna vez tienes curiosidad de probarlos, hazlo con alguien que estés a gusto. Asegúrate de que es porque quieres y no porque estás rodeado o rodeada de fumetas.

Fumaré

Si decides fumar, que sea porque realmente lo has decidido tú y no porque hay colegas que lo hacen, porque te pasan un porro o porque entre cierta gente queda más guay.

Utiliza las neuronas para elegir el momento y el lugar para fumar, y para ponerte un límite.

Fumar porros a todas horas y en todas partes es señal de que se te escapa de las manos.

El centro de estudios o el curro no son lugares para fumar porros:

  • Si fumas, no pillarás nada de lo que dicen los profesores y deberás estudiar el triple. Además, quizás en el centro te dan el toque o avisan a tu familia.
  • Si vas fumado a trabajar y manejas maquinaria o haces tareas peligrosas, puedes tener un accidente.

Ten cuidado:

  • Si fumas o llevas encima en cualquier espacio público te puede caer una multa (mínimo 300 €). Si eres menor, deberán avisar en casa.
  • Si te encuentran vendiendo, con mucha cantidad o separado en partes, pueden pensar que es para traficar, y la cosa se complica. Es un delito castigado con una medida judicial (con privación de libertad o sin).
  • Si se fuma en un lugar público, puede dar mala imagen o que niños y niñas vean lo que no deben ver.

Si los porros no te sientan bien, para y no seas masoca. Que haya colegas que les siente bien, no quiere decir que te pase a ti.

Si te quitan las ganas de hacer cosas o te quedas horas pillado en la consola, la tele o en un banco de la plaza … piénsalo: que te mole fumar porros no quiere decir que no tengas que hacer nada más.

Al loro con las mezclas:

  • Porros + alcohol = más tirado, apalanque y colocón. Hay «pálidas» o «blancas» (bajadas de tensión) más fácilmente.
  • Porros + pantallas = actividad cerebral casi nula.
  • Porros + tabaco = más adicción. El tabaco es más adictivo que el cannabis: si no tienes porros, evita fumar tabaco. Si no puedes, puede que estés enganchado a la nicotina,al cannabis o las dos sustancias.

Si pruebas pasteles, galletas, yogures, trufas … con maría o chocolate, hazlo en poca cantidad y no te dejes llevar por el hambre. Puede tardar más de una hora en subir y es mucho más potente que fumado (hay quien acaba con rayadas fuertes o en el hospital).

Dicen (los colegas, la tele …)

Que los porros son mejores que el tabaco

¡Normalmente llevan tabaco! Es verdad que un paquete al día peta la salud y engancha mucho más que un par de porros. Y también lo es que un par de porros afectan mucho más el coco que todo un paquete de tabaco.

Que el consumo propio está permitido

Consumir cannabis en un espacio público o llevar poco no está penado (no te llevarán a juicio ni a la cárcel), pero sí que está sancionado (con un mínimo de 300 €).

Vigila de ir a comprar para más gente: se lleva más cantidad y se puede entender que es para vender.

Que se pueden tener tres plantas de maría

Hay quien opta por plantar maría en casa: evita de esa manera ir pillar y tener contacto con el mercado negro, y tiene más información sobre cómo es. Si se tienen a la vista, puede haber problemas con el vecindario y, si son muchas, nadie se creerá que sean para consumo propio.

Que fumar porros mata neuronas

Los porros afectan a la memoria, la atención y la concentración, pero el impacto que pueda tener en el cerebro dependerá directamente de las características personales de quien fuma.