Alcohol

Alcohol

Intro

El alcohol es una droga que tiene dos caras: la que anuncian en la tele (diversión, sexo, tíos buenos y tías buenas) y la otra (el negocio que hacen, las resacas, los accidentes de tráfico, las peleas, el coma etílico…).

Está aceptada socialmente, pero puede crear problemas graves.

Qué hace

Con el puntillo…

Perder un poco la vergüenza a la hora de:

  • Reírse por cualquier cosa.
  • Hablar con quien apetece (no solo con quien se conoce).
  • Charlar de cualquier tema, aunque no se tenga ni idea.
  • Bailar sin manías.
  • Reconciliarte con amigos/as (o enemigas/os).
  • Declararte a quien te mola.

Pero se pierden parte de los reflejos. Es difícil mantenerse en este estado y no llegar a beber más de la cuenta.

Con la borrachera…

Se puede perder el control de la situación:

  • No ser capaz de aguantar un vaso pero, en cambio, pensar que puedes conducir o subir a un vehículo conducido por alguien que va taja sin pensártelo dos veces.
  • Andar haciendo eses y, quizás, tropezar.
  • Tener problemas para hacerse entender: «¿Me bones una biga?».
  • Creer que se está en condiciones de ligar, cuando no es así.
  • Ponerse plomo y no parar de hablar.
  • Pensar que te puedes poner chulo o chula, o pelearse sin recibir.
  • Liarse con alguien que no conoces o que sabes quien es pero no te gusta!

No son raros los vómitos.

Los efectos no se pueden disimular y, cuando más te esfuerzas en hacerlo, peor.

Muchas veces con las borracheras se hacen cosas de las que te arrepientes al día siguiente. Quizás de algunas no te acuerdas… ¡pero las has hecho igual!

Con un exceso de alcohol la persona queda inconsciente y con un coma etílico corre el riesgo de morirse por un paro respiratorio. Hay que ir a urgencias (112) y avisar a la familia porque el tema es muy peligroso.

Conviene saber

La primera causa de mortalidad en jóvenes son los accidentes de tráfico: pensemos que si mezclamos alcohol con un vehículo, es como si jugásemos a la ruleta rusa.

El alcohol no afecta igual a todo el mundo:

  • Si se es de constitución pequeña (poco peso) afecta más y más rápidamente.
  • A las chicas, por temas de metabolismo -no de género-, les afecta más: con menos cantidad que los chicos tienen los mismos efectos.

La resaca es durilla: dolor de cabeza, vómitos, diarrea, cansancio… Si al día siguiente se trabaja, se estudia, se tiene un partido o… hay que pensarlo dos veces antes de pillarla por la noche.

Si tu eres, si tu estás

Si estás jodido, triste… el alcohol no acabará con la época chunga.

Puede darte por llorar, por pelearte por ahí, por hacer alguna locura…

Si tomas medicación, estás en el trabajo, te toca conducir o sabes que el alcohol no te entra bien: definitivamente, no puedes beber.

No tienes que beber o reducir la cantidad si cuando tomas te pasan cosas como estas:

  • Fácilmente te metes en malos rollos y broncas.
  • Tu cuesta controlar las copas y la pillas demasiado grande.
  • Acabas comando otras drogas que no habías previsto.
  • Te enrollas con alguien quien nunca lo harías o sí pero de otra manera.

No beberé

Puedes salir igualmente de farra y:

  • Darle la consumición con alcohol a un o una colega que sí que bebe o cambiarla por una 0%.
  • Irte si ves que quien ha bebido lleva una historia demasiado diferente a la tuya, o ir a tu rollo.
  • Dedicarte a otras películas: bailar, conocer gente, hablar…
  • Si no puedes evitar que te inviten a alcohol, dásela a otra persona o déjala en la barra o la mesa sin dar explicaciones…

Está bien respectar pero también que nos respeten: ¡sé contundente! Si quieres dar explicaciones, tienes mogollón:

  • «Paso: voy de antibióticos.»
  • «Hoy he venido en coche y no me la quiero jugar.»
  • «Mañana tengo un partido y no quiero hacer el ridi.»
  • «No tengo un buen día: acabaría haciendo de gogó encima de la barra.»

Por la noche:

  • Puedes reír igualmente con las coñas de los demás.
  • Probablemente te tocará conducir o mirar que otros no conduzcan.
  • Quizas acabas haciendo de enfermera o enfermero de los que se han pasado (¡y al día siguiente les cantas la caña!).

Al día siguiente:

  • Estás al 100%, sin resaca.
  • No te has bebido la pasta.
  • No tienes nade de que arrepentirte.
  • Puedes explicar a los que han bebido demasiado qué han hecho.

Beberé

Pásatelo bien

Todo el mundo tiene un límite de alcohol y, cuando lo pasas, dejas de disfrutar de la fiesta y se te puede girar la tortilla.

Mezclas

Irá mejor la fiesta si no mezclas diferentes tipos de alcohol o alcohol con porros; puedes tener una «blanca» (bajada de tensión).

Si has tocado drogas más fuertes y ahora quieres pasar del tema, con el alcohol controlas menos y puedes acabar haciendo lo que no querías.

No te dejes conducir por quien ha bebido

Espérate unas horas, que conduzca otra persona, coge el transporte público, vete en otro vehículo… Búscate la vida, pero no te la juegues.

No conduzcas

Si tienes un piño la puedes palmar, quedar malherido o malherida, e incluso con una incapacidad de por vida. También puedes cargarte la vida de la gente que va contigo o en otro vehículo.

Si quieres pasártelo bien, asegúrate poderlo hacer siempre…

No dejes que sea la poli quien te tenga que recordar (con multas y retirada de puntos o del carnet) que no vas en condiciones para conducir.

Si tienes un accidente y das positivo de alcoholemia, como la responsabilidad es tuya, el seguro no te cubrirá los gastos.

Bebidas más suaves

La cerveza no sube tanto como los destilados (whisky, vodka, ginebra, ron) porque tiene menos grados y se controla más.

Cuídate el estómago. Tener un cojín (haber comido bien) evita que con poco vayas taja.

Mezclando tipos de alcohol –chupitos, birra, cubatas– tu estómago se acabará quejando (ya sabes cómo ¿verdad?).

Puede enganchar

La mejor manera de evitar engancharse es no bebiendo cada vez que se sale: que no sea una rutina festiva!

Si aguantas mucha cantidad, al loro. En vez de beber más, estate un tiempo sin tomar. Fiestas hay muchas, pero no hace falta ir a todas.

Peleas

Si te mosqueas con alguien y vas bebido o bebida, recuerda que el alcohol potencia la mala leche. Si crees que te puedes encontrar en situaciones tensas (el bar donde siempre va tu ex, la fiesta de aquellos impresentables…), o si no estás en tu mejor momento, más vale que te busques otras distracciones y dejes el alcohol para otro día.

Rolletes etílicos

Puede pasar que, con alcohol, los tíos tiren más la caña y la tías tengan menos manías a la hora de ligar. O al revés.

Para evitar arrepentimientos: deja de beber antes de que pierdas el control para poder escoger. Ahórrate situaciones como: «Este/esta ¿quién es?», «No recuerdo ni su cara», «Buf! Mi pareja no me lo perdonará nunca!».

Para no llevarte un «premio»: usa el preservativo. Te ahorrarás el miedo al embarazo, la pastilla del día después y coger vete a saber qué (VIH, clamídia, gonorrea, sífilis, herpes, condilomas…).

Dicen (los colegas, la tele…)

Que, como es legal, no es muy perjudicial para la salud
¡Qué va! perjudicial, lo es. Piensa, si no, en las muertes por accidentes, en el alcoholismo o en los problemas de hígado o de páncreas… Pero como hay empresas que se embolsan mucha pasta, se ocupan de dar una buena imagen del producto.

Que, si bebes, triunfas, ligas, te lo pasas superbien
Fíjate en cómo los anuncios nos venden la moto: que si ligaremos, triunfaremos, seremos los dueños de la fiesta, bla, bla, bla … También dicen que los burguers son sanos, que con un coche subiremos al Everest, que no podemos vivir sin el último móvil. Bla, bla, bla …

Que quien aguanta más sabe beber
Quien aguanta mucho tiene más costumbre de beber y el alcohol ya no le sube. Pero cuanto más cantidad, más problemas de salud en el cuerpo, en el cerebro y el bolsillo. ¿Es una señal de alerta? ¿Hay alguna dependencia con el alcohol?